Casi dos décadas después de convertirse en un fenómeno musical internacional, el grupo vocal irlandés The Priests continúa llevando la música sacra a diversos escenarios globales como una forma de evangelización.
La agrupación, integrada por los padres Martin O’Hagan, Eugene O’Hagan y David Delargy, comenzó a cantar conjuntamente durante su etapa de estudiantes en un internado de Irlanda del Norte en los años 70 y continuó su formación musical durante sus estudios teológicos en Roma.
Del seminario al éxito internacional
El salto al panorama musical global ocurrió en 2008, cuando un cazatalentos de la discográfica Sony los escuchó cantar juntos y les ofreció un contrato discográfico, el cual firmaron en las escaleras de la Catedral de Westminster. Su álbum debut, The Priests, vendió casi dos millones de copias en todo el mundo. Desde entonces, el trío ha lanzado producciones como Harmony (2009), Noël (2010), el recopilatorio Then Sings My Soul (2012) y Alleluia (2016).
Para el P. David Delargy, la actividad musical no distrae de su vocación pastoral, sino que la complementa:
“En mi caso, no dejo mi sacerdocio atrás ni a un lado cuando actúo o canto en el escenario. Mi sacerdocio está ahí y ejerzo mi ministerio a través de la música sacra ante quienes para mí son más que el público, la congregación”.
Peregrinación musical y el valor de la música sacra
Recientemente, el grupo regresó a Roma para participar en las celebraciones por el centenario del Pontificio Colegio Irlandés, su alma máter, encabezando una peregrinación musical junto a fieles y sacerdotes de la diócesis de Down y Connor.
El P. Delargy destaca que la música sacra funciona a menudo como un puente de conexión con la fe cristiana para muchas personas. Citando a San Agustín —“quien canta, reza dos veces”—, el sacerdote enfatizó que la música sacra es, en su esencia, una forma profunda de oración capaz de acompañar tanto en los momentos de alegría como en las dificultades.



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