Una conmovedora fotografía de monseñor Evelio Menjívar Ayala afeitando a su padre, fue compartida en Facebook en el perfil de Paola Menjívar. «Hermosos recuerdos» dice la imagen, en donde se ve al obispo pasando la navaja con mucho cuidado por el rostro de su papá sentado pacientemente en una silla al aire libre, en lo que podría ser el campo en Chalatenango. La fotografía fue compartida en 2023, cuando el ahora obispo era un sacerdote campechano que viajaba desde Estados Unidos a El Salvador para visitar a su familia.
Monseñor Evelio Menjívar Ayala encarna una de las historias de vida más inspiradoras dentro de la Iglesia Católica en Estados Unidos. Su trayectoria no solo refleja una destacada vocación de servicio pastoral, sino que representa el espíritu de resiliencia de la comunidad migrante hispana, pasando de ser un joven indocumentado a convertirse en el primer obispo de origen salvadoreño en el episcopado estadounidense.
En la década de 1980, El Salvador se encontraba sumergido en una cruenta guerra civil que obligó a miles de jóvenes a huir para salvaguardar sus vidas y buscar un mejor futuro. A los 18 años, en 1990, Evelio tomó la difícil decisión de emigrar hacia el norte.
Su travesía hacia Estados Unidos estuvo marcada por el riesgo y la vulnerabilidad: ingresó al país de manera indocumentada, cruzando la frontera oculto en el interior de un automóvil. Al llegar, como millones de inmigrantes, enfrentó el desafío de adaptarse a un nuevo país, aprender el idioma y salir adelante realizando trabajos informales en el área de la construcción y la limpieza. Sin embargo, estas experiencias iniciales moldearon una profunda empatía por los sectores más desfavorecidos y fortalecieron su fe.
A pesar del estigma y las dificultades de su condición migratoria inicial —la cual regularizó con los años hasta obtener la ciudadanía estadounidense—, Evelio sintió el llamado al sacerdocio. Tras realizar sus estudios teológicos, fue ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de Washington, destacándose por su cercanía con la comunidad, su labor en parroquias con alta concentración de hispanos y su constante apoyo a las causas de justicia social.
Su dedicación lo llevó a convertirse en obispo auxiliar de Washington en 2023. Posteriormente, su nombrante episcopal por parte de la Santa Sede para asumir responsabilidades pastorales en diócesis clave como Wheeling-Charleston consolidó su posición como una figura de liderazgo, inclusión y puente entre diversas realidades sociales y políticas.
En su primer homilía como obispo envió un mensaje de esperanza a la comunidad inmigrante y recordó recordó las dificultades que enfrentó antes de llegar a Estados Unidos, donde descubrió su vocación sacerdotal. También llamó a los inmigrantes a integrarse, cuidar su salud mental y no dejar de luchar por sus sueños.
En la actualidad, la comunidad de salvadoreños beneficiados con el TPS en Estados Unidos, atraviesa un momento de incertidumbre al haber caducado el permiso de trabajo, y se mantiene a la espera de un anuncio oficial que diga qué les depara el futuro en ese país.





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