En una ofensiva coordinada para frenar el impacto del entorno digital en los menores de edad, la Conferencia Católica de Obispos de California ha instado a la ciudadanía a respaldar el proyecto de ley AB 1709. Esta iniciativa legislativa busca restringir severamente las «funciones adictivas» de las plataformas digitales en usuarios menores de 16 años.
El llamado coincide estratégicamente con la resolución de un hito judicial: Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, ha acordado desembolsar miles de millones de dólares para cerrar demandas estatales que la acusaban de fomentar el uso compulsivo entre niños y adolescentes.
El proyecto de ley AB 1709 fue modificado durante el periodo estival para centrarse en limitar herramientas de diseño adictivo como el desplazamiento infinito, las notificaciones automáticas y los algoritmos de recomendación agresivos.
A través de un comunicado formal, los prelados californianos advirtieron sobre el deterioro constante en la salud mental juvenil registrado desde el surgimiento masivo de los teléfonos inteligentes. Señalaron que los adolescentes enfrentan de manera continuada contenidos asociados a la ansiedad, los trastornos de la conducta alimentaria, la baja autoestima por comparación social y el acoso de extraños.
Paralelamente, la resolución judicial a nivel nacional marca un precedente en la regulación de las empresas de tecnología. Un total de 47 estados, junto con el Distrito de Columbia, suscribieron el acuerdo mediante el cual Meta pagará hasta 17.100 millones de dólares para resarcir los daños señalados en querellas federales consolidadas. Por su parte, el estado de Texas logró una negociación independiente con la compañía por un monto superior a los 1.000 millones de dólares. California figura como uno de los principales beneficiarios de estas compensaciones, proyectando recibir cerca de 2.200 millones de dólares que se destinarán a programas educativos, servicios de salud mental y líneas de atención en crisis para la juventud.
Más allá del ámbito económico, la resolución obliga a Meta a implantar medidas operativas de protección. Entre los cambios comprometidos destaca la verificación de la edad, la fijación de un límite de dos horas de uso diario por defecto en Facebook e Instagram para menores, la desconexión de alertas durante el horario escolar y nocturno, y la ocultación de reacciones e interacciones públicas. Además, las plataformas deberán ofrecer a los padres la posibilidad de restituir la visualización cronológica en los feeds de sus hijos, sustituyendo la selección algorítmica.
Con esta convergencia de acciones parlamentarias y judiciales, Estados Unidos avanza hacia una supervisión estricta de la industria tecnológica, alineándose con regulaciones internacionales pioneras como las adoptadas en Australia y Francia para resguardar la infancia en el entorno de la red.



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