En el marco del Jubileo por los 50 años del movimiento de Encuentros Conyugales, la imagen peregrina de la Sagrada Familia fue recibida ayer lunes por la comunidad católica de San José Verapaz, departamento de San Vicente, con muestras de profundo júbilo y devoción.
Como parte de una importante peregrinación que contempla el recorrido por todas las diócesis del país, feligreses de distintas edades se congregaron para acompañar el arribo de la representación sagrada de Jesús, María y José, fortaleciendo el espíritu de unión y fe dentro del municipio.
El punto de encuentro para el recibimiento tuvo lugar en la Plazuela de la Sagrada Familia a las 4:30 p.m. Desde este emblemático espacio, el movimiento apostólico junto a los habitantes de la zona iniciaron una solemne procesión hacia el templo parroquial, donde posteriormente se llevó a cabo la celebración de la Santa Misa. La invitación extendida por el Movimiento de Encuentros Conyugales buscó unir a los habitantes como una sola familia parroquial, destacando el valor de la convivencia cristiana en los hogares salvadoreños.

La visita de la imagen itinerante forma parte de una jornada conmemorativa nacional que celebra medio siglo de trayectoria de Encuentros Conyugales en el país, un esfuerzo enfocado en promover el diálogo, el perdón y el fortalecimiento de los lazos matrimoniales y familiares.
El origen de la festividad de la Sagrada Familia
La veneración e inspiración en la vida cotidiana de Jesús, María y José en Nazaret cuenta con profundas raíces en la historia eclesial. Aunque la devoción popular hacia el núcleo familiar de Cristo creció desde el siglo XVII, fue en el siglo XIX cuando cobró un fuerte impulso institucional por iniciativa del Papa León XIII, quien promovió la devoción para revalorizar y proteger a la familia frente a las transformaciones de la sociedad moderna.
Posteriormente, en 1893, se instituyó la celebración litúrgica oficial en diversas diócesis, y en 1921 el Papa Benedicto XV la extendió a toda la Iglesia Católica Universal. La fiesta litúrgica se ubicó originalmente en el calendario litúrgico dentro del tiempo de Navidad. Con las reformas posteriores al Concilio Vaticano II en 1969, la Iglesia estableció de manera definitiva que la Festividad de la Sagrada Familia se celebre cada año el domingo situado entre el día de Navidad y el 31 de diciembre (o el 30 de diciembre si la Navidad cae en domingo).

El propósito teológico y pastoral de esta festividad es proponer al hogar de Nazaret como el modelo ideal de amor, sencillez, trabajo y fe. La doctrina católica concibe a la familia como una «iglesia doméstica», entendiendo que en el seno del hogar se aprenden las virtudes fundamentales para la vida cristiana y social.
Con este trasfondo espiritual, la comunidad de San José Verapaz vivió una jornada de reflexión e integración, reafirmando el compromiso con los valores familiares durante el paso de la imagen peregrina en su itinerario jubilar.




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