El Gobierno salvadoreño amplió el proceso de diálogo para la restructuración de los horarios de trabajo al recibir el martes de esta semana a representantes de la Iglesia católica. La comisión técnica del Consejo Superior del Trabajo (CST), liderada por el titular de Trabajo y Previsión Social, Rolando Castro, sostuvo un encuentro con el Nuncio Apostólico, Monseñor Giancarlo Dellagiovanna, y Monseñor Óscar Álvarez, obispo auxiliar de San Salvador.
Durante la sesión, las autoridades eclesiásticas y gubernamentales abordaron la necesidad de construir consensos en torno a la reorganización del tiempo de trabajo en el país. El objetivo principal de la reunión fue escuchar los planteamientos y reflexiones del sector eclesiástico para asegurar que la reforma legal garantice el bienestar familiar, el descanso adecuado y los derechos fundamentales de los trabajadores salvadoreños. Aunque no se firmó un acuerdo definitivo, las partes coincidieron en la importancia de mantener un diálogo inclusivo que considere los valores sociales y humanos antes de remitir el proyecto final al Órgano Ejecutivo.
En su cuenta de X, el ministro Castro reiteró que la iniciativa se encuentra en su fase final de consolidación y que, una vez concluidas las mesas de trabajo, el documento integral será entregado al Presidente de la República, Nayib Bukele, para su posterior trámite legal.
Cuál es la iniciativa estatal
El Gobierno de El Salvador impulsa una propuesta para modernizar los esquemas de la jornada laboral sin reducir el límite legal de 44 horas semanales ni vulnerar los derechos adquiridos de la fuerza laboral.
La iniciativa plantea la flexibilización de los horarios mediante alternativas adaptadas a cada rubro económico. Entre los modelos analizados destaca el esquema de cuatro días de trabajo por tres de descanso (4×3), elevando la jornada diaria a 11 horas, con el propósito de optimizar los tiempos de traslado en el tráfico urbano, reducir costos operativos y fomentar la productividad.
El Ministerio de Trabajo ha enfatizado que la reforma no implicará una precarización de las condiciones laborales. La propuesta contempla adaptar los regímenes según las particularidades del comercio, la industria, las maquilas y las micro y pequeñas empresas (MIPYMES). Además, busca flexibilizar la administración del tiempo para facilitar la formalización de negocios y promover la inclusión financiera de los sectores productivos.
El debate técnico se desarrolla en el seno del Consejo Superior del Trabajo (CST) e involucra activamente al sector público, compuesto por el Ministerio de Trabajo, Ministerio de Economía (MINEC) y dependencias estatales ligadas a la producción.
Además, conforman la mesa de discusión, representantes del sector privado y gremiales de micro, pequeñas y medianas empresas.
Por parte del sector trabajo, se encuentran los sindicatos y organizaciones de la fuerza laboral; y entre otros actores, participan iglesias, academia y organismos internacionales.




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